Artículo de 1968
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LA TRANSICION POLÍTICA (Y RELIGIOSA) ESPAÑOLA DENUNCIADA DESDE EL TRADICIONALISMO
Artículo de 1968
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«Si la naturaleza humana es y ha sido y eternamente será, por sus condiciones psicológicas, intolerante, ¿a quién ha de sorprender y escandalizar la intolerancia española, aunque se mire la cuestión con el criterio más positivo y materialista? Enfrente de las matanzas de los anabaptistas, de las hogueras de Calvino, de Enrique VIII y de Isabel de Inglaterra, ¿qué de extraño tiene que nosotros levantáramos las nuestras? En el siglo XVI todo el mundo creía y todo el mundo era intolerante. Pero la cuestión para los católicos es más honda, aunque parece imposible que tal cuestión exista. El que admite que la herejía es un crimen gravísimo y pecado que clama al cielo y que compromete la existencia de la sociedad civil; el que rechaza el principio de la tolerancia dogmática, es decir, de la indiferencia entre la verdad y el error, tiene que aceptar forzosamente la punición espiritual y temporal de los herejes, tiene que aceptar la Inquisición.» (...) GREGORIO MARAÑON: «Es curioso que éstos —los inquisidores— eran mucho más benignos que los jueces seglares para juzgar este pecado —el de sodomía—» (que en Aragón también los juzgaba la Inquisición) (Obras completas. VI. pág. 617. Antonio Pérez). Alude a los «aspectos, que tampoco faltan, en que el Santo Tribunal puede ser defendido» (ibíd. 721). A. GONZÁLEZ PALENCIA: EL MARQUES DE LOZOYA: «Es falso que la Inquisición haya sido causa del atraso científico, como pretendían ciertos escritores del siglo XIX» (ibíd. 108). «Los beneficios que en el orden político el Santo Oficio proporcionó a España fueron ciertamente extraordinarios. Fue el principal la unidad religiosa que dio al nuevo imperio estabilidad y fuerza suficiente para las enormes empresas en que había de empeñarse. Por su obra se evitaron en suelo español las contiendas religiosas que ensangrentaron durante siglos a Europa y que, dado el carácter de los españoles, hubieran revestido mayor crueldad y dureza» (ibid. 109). (Hace notar Lozoya que en Europa se utilizaron procedimientos de tortura desconocidos en España.) A. BALLESTEROS BERETTA: «La raza judía era odiada por sus riquezas. Gran número de familias hebreas habían abrazado la religión cristiana, pero muchos practicaban en secreto su religión. Contra ellos se desataron las iras del pueblo. Los Reyes no hacían más que reflejar la opinión general del país» (Síntesis de Historia de España. 1920, pág. 203). DICCIONARIO DE HISTORIA DE ESPAÑA: Revista FUERZA NUEVA, nº 635,10-Mar-1979 |
Artículo de 1970
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Desde 1945 hasta la fecha (1970),
se han producido en el mundo 55 guerras “regulares”; si a estas agregamos insurrecciones,
golpes de Estado, golpes de mano, guerrillas endémicas, etcétera, se alcanza,
con mucho, el número de 300. Pero, a pesar de esto, millones de personas en
el mundo están aún convencidas de que si la guerra la hubiesen ganado las
potencias “fascistas” nuestro planeta se habría precipitado en un abismo de
sangre y de ruina, mientras que con las “democracias” vivimos, por fortuna, en
una tranquilidad paradisíaca. Un ejemplo significativo de los efectos
producidos en la gente por los silencios, mentiras y verdades a medias con
los que se les lava, a diario, el cerebro, más valdría decir que se les “ensucia”. |
Artículo de 1979
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Sangre y lágrimas de las viudas y huérfanos de esos miembros de las FAS, a quienes, hasta que llegó la democracia, el terrorismo no osaba atacar y a quienes el Gobierno no se atreve a honrar como merecen y estatuye la ordenanza, organizando esos sepelios semiclandestinos, a los que —salvo excepción las altas jerarquías del Estado no acuden ni por casualidad. |
Artículo de 1968
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Hoy somos muchos que ante
«esos progresistas campeones del olvido» nos preguntamos si los que quedamos
de aquella generación, que demostró llevar la misma sangre que los héroes de
nuestros antepasados, la hemos perdido o se nos ha aguado y si a las nuevas
juventudes que van surgiendo, en vez de suministrarles sangre colorada como
la de las boinas de los requetés y como la de las dos franjas de nuestra
recuperada bandera, les hemos dado horchata. Llega hasta tal extremo la desviación doctrinal de los seguidores de la «camarilla oficial», que uno de ellos, universitario y con cargo en un Círculo Vázquez de Mella, afirmaba no hace muchos días que Durruti, el anarquista, el tragacuras, el amigo de los asesinos del Cardenal Soldevila, el incendiario, debía ser considerado como carlista, en tanto que a Vázquez de Mella había que considerarlo como socialista. Revista ¿QUÉ PASA? núm. 214, 3-Feb-1968 |
Artículo de 1970
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Revista FUERZA NUEVA, nº 191, 5-Sep-1970 |
Artículo de 1979
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en «registros» domiciliarios; y no digamos del mal uso y sus consiguientes reparaciones al entrar los dueños de nuevo en posesión de ellas; además hubo la «requisa» de vehículos, en general no recuperados, y si lo fueron, ¡en qué estado!; a ello hay que sumar bibliotecas y archivos aventados o destruidos. Revista FUERZA NUEVA, nº 635,10-Mar-1979
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Artículo de 1968
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Luego, a los que actúan en
ese terreno desde el plan ideológico o desde la agitación callejera, se
impone la depuración más severa y una acción policíaca que decisivamente
termine, al precio que sea, lo que viene sucediendo en las universidades de
España. |
Artículo de 1970
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-“Ni siquiera me acuerdo de
haber recibido ofensas. Jamás hice uso del insulto ni de la agresión,
brindando a los hombres dignos la posibilidad de colaborar. No ignoré mi
condición humana y pude encontrarme a mí mismo para conocer mejor a los
hombres. Fui simplemente humano”. -“Debo a la Divina Providencia la gracia de ser pobre. Nunca ansié, ni me hicieron falta, cargos lucrativos, riquezas ni ostentaciones para ganar el pan de cada día, en la modestia a que estoy acostumbrado y en la que puedo vivir resignadamente”. La doctrina En suma, su tarea de
hombre y de gobernante le ganó, como creador de una doctrina, el “Salazarismo”,
un destacado puesto en el fervor y el cariño de su pueblo. Vaciando su espíritu
en ella, en una labor pura, sin una mancha de ambición o de intriga, escogió
el sitio más difícil: el del cumplimiento del deber, que exige mayor
desinterés y ofrece mejores beneficios a los demás: -“No deseo ser enterrado con la
gran pompa que a los jefe de Estado corresponda, sino muy sencillamente, en
el cementerio de Santa Comba, al lado de mi padre y de mi madre”. Juan Valeri Busto Revista FUERZA NUEVA, nº 190, 29-Ago-1970 |