Artículo de 1970
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Revista FUERZA NUEVA, nº 188, 15-Ago-1970 |
LA INFAME TRANSICION POLÍTICA (Y RELIGIOSA) ESPAÑOLA DENUNCIADA DESDE EL TRADICIONALISMO
Artículo de 1970
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Revista FUERZA NUEVA, nº 188, 15-Ago-1970 |
Artículo de 1968
hacemos con
la Masonería?» En él, apoyándonos en un libro reciente (1954) del cardenal
Caro, primado de Chile, titulado «El misterio de la Masonería», sosteníamos
la hipótesis de que la secta, que reúne elementos suficientes para poder
presentarse como una religión más, intentaría explotar esta circunstancia
para recabar para sí la libertad formulada en la ley de la libertad de
cultos. Mucho tememos que sea esto último lo que se intente, porque si no, el enorme escándalo y desorientación que padece hoy toda la cristiandad con esta noticia no quedaría compensado, ni remotamente, con la sola facilitación de la conversión, muy relativa, de unos pocos masones nórdicos. Los cinco países afectados sumaban en 1960 veinte millones de habitantes, heterogéneos y muy diseminados. De ellos, ¿cuántos serán masones en trance de conversión? Revista ¿QUÉ PASA? núm. 214, 3-Feb-1968 |
Artículo de 1979
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Pero ahí acaba la «soberanía» del ciudadano que, si comprueba el inevitable engaño de que ha sido víctima, no puede —como se hacía en las antiguas Cortes— revocar el mandato, que ya se han cuidado muy bien de que no sea imperativo. Porque en lo sucesivo son ellos —los representantes parlamentarios— los que se han de cuidar de decirnos si nos tolerarán asistir a misa; cómo hay que instruir a nuestros hijos; si nos permitirán poseer algo, y en qué consistirá y con qué límites; cómo se reglamentara nuestra profesión y qué «fines de semana» nos estará permitido disfrutar a lo largo del año... Revista FUERZA NUEVA, nº 634, 3-Mar-1979 |
Artículo de 1970
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Ciertos documentos sobre doctrina social, aun protestando abiertamente de su carácter social-cristiano, en realidad son más sociales que cristianos. En cambio, en esa bienaventuranza, lo mismo que en todo su mensaje, Cristo pretende únicamente una finalidad religiosa. Y sólo marginalmente -aunque de un modo realísimo- produce repercusiones en la sociología. Hoy, sobre todo, esta idea corre por los cañaverales del mundo, incendiándolos con su tea marxista y revolucionaria. Se puede afirmar que nunca la Iglesia estuvo más comprometida, pero ¿con quién? ¿con los pobres de Cristo o con los pobres de Marx? Porque, cuando ciertas demagogias caen a cataratas de ciertos púlpitos, no vienen ciertamente a desencadenar la tensión dinámica de la pobreza cristiana, sino la revolución devastadora de la miseria marxista. Al contrario, los efectos de esos evangelistas profético-socializantes son -bien lo sabemos- contraproducentes. De hecho, agudizan la separación entre “ricos” y “pobres”, dividiendo cismáticamente la comunidad cristiana. De hecho, atraen sobre la Iglesia, una vez más, la grave inculpación de introducirse solapadamente en campo ajeno con una intención hipócrita, puramente apologética, unilateral e injusta. Es decir, ganarse a los pobres, aunque, por el momento, pierda a los ricos. Pero los resultados son fatídicamente contrarios: los “pobres” reaccionan aviesamente, interpretando tales predicaciones como lecciones aprendidas de memoria, en pos de un nuevo -aunque muy camuflado- ventajismo de los curas… Revista FUERZA NUEVA, nº 188, 15-Ago-1970 |
Artículo de 1979
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Pedro
RODRIGO |
(*)
Candidatura electoral encabezada por Blas Piñar en 1979