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lunes, 23 de marzo de 2026

Intelectualismos sectarios sobre Cataluña (2)

 Artículo de 1970 

 NUEVA RÉPLICA A "SERRA D'OR"

 Venimos recibiendo una copiosa correspondencia repleta de indignación por la sofistería de la revista “Serra d’Or” que. en su número de febrero (1970), con la entrevista a Ruiz-Giménez, Laín Entralgo y Aranguren, sintetizaba toda su agresividad brutalmente desfiguradora de los hechos más patentes en esta frase: “El régimen que se estableció el año 39 era constitutivamente anticatalán”.


 Lo que se cuece bajo la frase de Aranguren

 Que “Serra d`’Or” haya podido publicar esto en letras de molde, ni es flor de un día ni algo insignificante. El Círculo Doctrinal “José Antonio”, de Barcelona, acaba de publicar (1970) el informe de la reunión celebrada en Castelldefels el quince del pasado marzo, que levanta el telón de lo que viene ocurriendo, con estas explícitas aclaraciones:

 Hoy en Cataluña de nuevo intentan fortuna los nietos de Prat de la Riba, y grupos minoritarios procuran abocarla otra vez por la falsa ruta. Hoy el Omnium Cultural, Montserrat, el Colegio de Arquitectos, la Banca Catalana y varias entidades parareligiosas y paraculturales asumen el papel que antaño desarrollaran aquellas instituciones con que maniobraba Prat de la Riba... Por eso no es maravilla ni debe despertar extrañeza que la Diputación de Barcelona conmemora solemnemente, el 1 de agosto de 1967, el 50 aniversario del fallecimiento de Prat de la Riba… ni que algún destacado multimillonario como don Luis Carulla y Canals, también destacado catalanista y hombre de negocios -La Gallina Blanca- con motivo de las Navidades desee a su círculo de amigos… un año 1968 con la arenga rencorosa de Pau Claris, preludio del Corpus de Sang y de la Guerra del Segadors, y otros (1969) con el ya citado diario de Ferrán Soldevila en que lo no español asoma a flor de piel”.

 No sabemos por qué, ni siquiera si tiene ilación ante todo esto, recordar lo que escribía “Arriba”, en su número 12, del 6 de junio de 1935, comentando el juicio de Companys, Pérez Farrás y otros compinches (por los sucesos revolucionarios de 1934) ante el Tribunal de Garantías Constitucionales.

 Escribe “Arriba” de José Antonio:

 Companys y los suyos se alzaron en memorable fecha contra la unidad de España: trataron de romper en pedazos a España, usando los mismos instrumentos que otros llamados españoles pusieron en sus manos. Aún está bien reciente en nuestra memoria el sonido escalofriante de la radio en aquella noche del 6 al 7 de octubre (1934), los gritos de ¡Cataluña, a las armas, a las armas! y las proclamas de los jefes separatistas. Era de prever que el juicio (1935) se hubiera celebrado bajo la amenaza suficiente de la cólera popular, que los acusados no hubiesen apenas encontrado defensa sino en un último llamamiento al deber inexcusable de defensa que a todos los abogados toca y que los acusados hubiesen asumido un papel respetuoso de delincuentes sometidos a la Justicia.

 Pero no: el juicio oral se ha convertido en una especie de apoteosis. Los procesados se han jactado, sin disimulo, de lo que hicieron, sus defensores -no nombrados de oficio sino surgidos gustosamente de entre las más hinchadas figuras- se han comportado más que como defensores como apologistas y ni a la puerta del Tribunal, ni en los coros habituales, ni en parte alguna de Madrid se ha notado el más mínimo movimiento de repulsión.

 Para algunos esto será indicio de que vivimos en un pueblo civilizado, tolerante y respetuoso con la justicia. Para nosotros es indicio de que vivimos en un pueblo sometido a una larga educación de conformismo enfermizo y cobarde. Si el 2 de mayo de 1808 hubiera llegado precedido de la inmunda preparación espiritual de nuestros tiempos, el pueblo, en lugar de echarse a la calle, hubiera soportado con resignación bovina la presencia de los soldados de Napoleón. Así estamos soportando ahora la afrentosa presencia del repugnante Ossorio y el indigno espectáculo de la prensa de izquierdas, cantora bajo burdos pretextos, de los traidores a la Patria.

 Digámoslo claro: mejor que esta actitud de maridos de vodevil francés, que va adoptando ante todo este espectáculo nuestro refinamiento, es la ferocidad impetuosa y auténtica de los pueblos que aún saben ajusticiar a sus traidores”.

 Así se hablaba en 1935, frente a los que desgarraban y malvendían los valores supremos de la Patria. Pero hoy (1970) “Serra d’Or” y Aranguren pueden vomitar los reniegos más absurdos y bárbaros contra el sacrificio de nuestro Ejército y milicias voluntarias para reconquistar Cataluña a la fe y la civilización, sin que ocurra ninguna reacción legal, que debería ser automática y definitiva. No pensamos en parangonar circunstancias, pero la peligrosidad de un ambiente que, aunque sea tarde, pueda producir en Cataluña una situación como la ocurrida en 1936-39, debe prevenirse.

  Muy por encima de “Serra d’Or”, con Joaquín Ruiz-Giménez, Pedro Laín Entralgo y López Aranguren, estaba el talento de historiador y hombre público del inolvidable amigo Fernando Valls Taberner, catalanista de siempre, pero que, a raíz de la República y del período rojo, supo ver claro cómo el catalanismo romántico y desvinculado de la tradición hispánica está sólo al servicio de la esclavitud de marxista. Y escribió sabiamente:

  “La trayectoria política de Cataluña en los últimos decenios del siglo XIX y en lo que llevamos del siglo XX puede resumirse en esta opinión: Cataluña ha seguido una falsa ruta y ha llegado a ser, en gran parte, víctima de su propio extravío. Esta falsa ruta ha sido el nacionalismo catalanista… Uno de los factores de subversión, cuya reaparición se debe evitar decididamente, ha sido el catalanismo político y aún, para simplificar la denominación, diremos el catalanismo a secas. Esto ha constituido la falsa ruta de la Cataluña contemporánea. Catalanismo no ha resultados lo mismo que amor a Cataluña, aunque de buena fe parecieran a muchos en otro tiempo, uno y otro, como cosas idénticas”.

 (…) Nosotros no queremos, en nombre precisamente de la catalanidad, que nuestra Cataluña se convierta en conejito de indias de otros experimentos marxistas, aunque está sevicia venga franqueada bajo la aduana de “Serra d’Or”.

 Jaime TARRAGÓ

 

 Revista FUERZA NUEVA, nº181,27-Jun-1970


sábado, 21 de marzo de 2026

La revolución religiosa, madre de las otras revoluciones

 Artículo de 1968

LA REVOLUCIÓN RELIGIOSA, MADRE DE LAS OTRAS REVOLUCIONES

 Por FRAY MARTIN LUCERO

 Los malos aires de Francia, Holanda y Alemania comenzaron a soplar por Santa María del Buen Aire hacia 1950 y se han convertido en huracán, aprovechando el río revuelto del Vaticano II; como si hubiera nacido en todo el mundo una nueva religión, supercristiana, alfista y omeguista.

 El progresismo en su aspecto doctrinal y práctico se muestra muy virulento en los seminarios y casas de estudio de religiosos; se difunde entre los sacerdotes, jóvenes; sobre todo, entre los que pretenden pasar por intelectuales y pensadores futuristas; los que no son del vulgo adocenado, sino que ellos han estudiado en Europa, sabe, «en Europa».

 Síntomas.—Sin Tomás ni Doctor Angélico, en cuya hornacina han colocado al jesuíta francés; desprecio de la ciencia eclesiástica, apoyada en sólidas bases, sustituyéndola por el idealismo, hegelianismo y existencialismo, todas ellas filosofías abstractas muy en boga, pero carentes de fundamento lógico y racional.

 Han trasplantado el idealismo de Harnack aplicado a la Biblia, por el cual niegan todo carácter histórico a multitud de narraciones del Antiguo Testamento y aún del Nuevo, como la infancia de Cristo. Nueva interpretación de la presencia eucarística y de la autoridad del Papa.

 Nueva Moral, al estilo freudiano, según la cual, la masturbación carece de culpa, lo mismo que las prácticas anticoncepcionales. No faltan confesores que enseñan estas doctrinas a sus penitentes, haciendo traición al puesto que les han confiado los Obispos, para juzgar según la Doctrina Católica, emanada del Magisterio auténtico de la Iglesia.

 Asamblea litúrgica, exaltación de la comunidad, olvidando el carácter de sacrificio de Cristo.

 Reprobación de la conducta de la Iglesia en sus relaciones con los judíos, herejes y masones, los cuales han tenido razón contra Iglesia en todos los conflictos a lo largo de los siglos.

 Ansias de apertura de la Iglesia al mundo y reconciliación con el liberalismo, socialismo y comunismo, cristificación del kosmos.

 Amplitud.—El progresismo prende como fuego en cañaveral entre los eclesiásticos y sacerdotes jóvenes, que se organizan en células por toda la Argentina.

 Tratan de influir en los seminarios y procuran conseguir los altos puestos para dirigir las diócesis por nuevos caminos, ejerciendo, para lograrlo, fuerte presión sobre los obispos.

 En toda la nación han logrado los puestos más estratégicos. Si siguen por ese camino, dentro de pocos años dominarán por completo la orientación religiosa de la Argentina, que se convertirá en Modernista, es decir, en un Cristianismo de puro nombre.

 ¿Cuál es la mano oculta que mueve a todos esos títeres? Ya llevamos cincuenta años de comunismo y tenemos la suficiente experiencia para sospechar la causa motora.

 La estrategia comunista consiste en persuadir tenazmente de sus ideas a unos pocos jóvenes lanzados y lograr que ocupen los primeros puestos; desde allí empiezan a liquidar a los adversarios, y al poco tiempo quedan ellos dueños absolutos del campo.

 No es la mayoría la que gana la victoria, sino una minoría audaz, que se apodera de los órganos de la opinión (prensa, cátedras y ambienta callejero) y luego arrinconan totalmente a los demás.

 Cuál es el remedio para estos males? No hay otro que el que emplea el mismo comunismo. Cuando ellos quieren hacer un sabotaje, un incendio o una revolución, traen de fuera unos individuos desconocidos y agresivos, que no tienen ningún vínculo con aquella región, y ellos son los que encienden la mecha.

 De la misma manera, si queremos vernos libres de los progresistas, colocados ya en lo alto, no hay que esperar a que sus propios ciudadanos los despojen, esto no lo harán jamás, es preciso traer gente de fuera, que a mandobles los destrone de los puestos influyentes a los que están terriblemente aferrados.

 Los «fascistas» de Austria

 La intolerancia no viene ya de Roma, sino de los países germanos, donde los innovadores no permiten más opinión que la suya; ni siquiera el diálogo, aunque no se les cae de la boca esa bendita palabra «dialoguemos»

¡El Liberalismo redivivo!

 Han suprimido la Inquisición y ¡a censura eclesiástica, pero han inventado otra censura solapada, que suprime sin piedad todo comentario o crítica que se quiera hacer contra sus innovaciones y exageraciones. Se han arreglado para crear una gran atmósfera de «optimismo», de un éxito total y mundial de sus innovaciones, de modo que la masa de los fieles está totalmente engañada, creyendo que esas ideas y modos de obrar son los auténticos y genuinos de la Iglesia. No tienen escrúpulos en criticar y pulverizar la opinión de los demás, de suerte que la oposición no halle eco en el pueblo católico.

 ¡Cuánto hablan los vencedores contra el fascismo de Hitler y Mussolini! Pues los neo-modernistas austríacos están poseídos del «furor teutonicus», y no les importaría mucho enviar a Auschwitz a todos los que se permiten dialogar en contra.

 El mejor apelativo que cuadra a estos progresistas es el de «¡Fascistas!» «¡Fanáticos intolerantes!» «¡Modernistas que vuelven a la época de Loisy (1857-1940), el cura francés renegado.

 Estos neo-modernistas son unos perfectos diletantes, que jamás han estudiado en serio, se caracterizan por su falta de prudencia y madurez de juicio. Verdaderamente que son hijos de los bárbaros por su falta de cultura y de estudios, vacío que tratan de llenar con su palabrería engorrosa, encastillándose en un lenguaje ilógico, cabalístico e ininteligible, son los asesinos del idioma.

 Un periódico católico de gran circulación ha dicho que todo género de música, aun la ligera, tiene su puesto en la misa. Como si no hubieran hablado San Pío X (22 noviembre 1903), Pío XI (20 diciembre 1928) y Pío XII (22 diciembre 1955 y 3 septiembre 1958).

 ¡Por favor! Antes de hablar, ¡entérese!

 Contra esa música ligera se presenta Pablo VI al hacer televisar la Misa de Navidad antes de dar la bendición papal a urbe y al orbe. Función majestuosa, en latín y en gregoriano, sublime, digna del Pontífice del mundo, que une los labios en expresión unísona no sólo de la multitud de la Basílica de Pedro, sino de todo el mundo.

 ¡Creo en la Iglesia, Una, Santa, Católica, Apostólica y Romana, y repruebo todo género de desfiguraciones y sustituciones caprichosas e individualistas!

 El resultado de ese anarquismo y confusión es que la devoción de los fieles ha caído en muchas partes en vertical. Las actuaciones del diácono las realiza ahora  cualquier ministrillo, sin formación, ni preparación alguna, vestido de un modo estrafalario, propio para desprestigiar la religión.

 Se quejan de la traducción de los textos litúrgicos latinos al alemán por la prisa de los expertos algo inexpertos.

 Como el fenómeno de Austria se realiza a escala mundial, ¿no habrá en todo ello oculta una peluda mano de araña?

 Sincretismo alemán

 El Racionalismo alemán del siglo XIX y su hijo el Modernismo, condenados por San Pío X en la encíclica «Pascendi». de 8 de septiembre de 1907, siguieron ocultos bajo las cenizas en Alemania y rebrotaron en dos libros publicados en 1937 y 1940, pero las bombas rusas no les dejaron salir de los refugios.

 Luego se rehizo Alemania y esas ideas, como el grano de mostaza, se convirtieron en árbol, en cuyas ramas anidaron las aves de rapiña.

 El Modernismo quiere acomodar la Doctrina Católica al pensamiento científico, despojándola de toda intervención sobrenatural. Los modernistas dicen que la Iglesia no es inmutable, sino que evoluciona como todas las cosas humanas y que ahora (1968) hay una Iglesia preconciliar y otra posconciliar distinta.

 En esos libros se proponían muchas cosas que han ido apareciendo con el tiempo: Prioridad del laicado, supresión del celibato sacerdotal, valoración de la Reforma protestante, humildad del Papa, folklore religioso, síntesis del Protestantismo  y del Catolicismo, vaciamiento de los dogmas marianos; en fin, sincretismo religioso, en el que todo tiene cabida. Para ellos la Iglesia no ha hecho más que seguir un largo camino de errores. 

Manía de cambios.—Padecemos la manía de cambiarlo todo; fuera el clericalismo y el legalismo, la Cena del Señor se tendrá en las casas de modo democrático, institución de sacerdotisas, acabar con el celibato, reconciliarse con la ética de las masas, dudas sobre la Trinidad y de la existencia de Dios, etc.

 Acomodación a este mundo.—Rechazan el seguimiento de la Cruz de Cristo, la ascesis y la mortificación, su norma de conducta es el hedonismo, el placer, obran con una libertad que aterra, piden que la Iglesia abandone sus resabios medioevales, abogan por la abolición del Primado del Papa, porque sólo suprimiendo el Primado Romano se podrá establecer la Unión de las Iglesias; la libertad religiosa que establece el Concilio, según ellos, es la concesión a todas las sectas de los mismos derechos, mutilan las enseñanzas del Concilio, según les viene mejor...

 Estas son las doctrinas de los Modernistas, combatidos por San Pío X, reaparecidos en 1930 y fustigados por Pío XII en la encíclica «Humani generis» de 1950, pero a la muerte de este gran Pontífice se unieron de nuevo para ir limando a fuerza de «concilio» los poderes celestiales de la Iglesia.

 Un viento impetuoso, como el de un Pentecostés infernal, ha esparcido por los aires las cenizas de Harnack (1851-1930).


Revista ¿QUÉ PASA? núm. 210, 6-Ene-1968  

 

jueves, 19 de marzo de 2026

Comparativa: Leyes del 18 de Julio ante Constitución de 1978

 Artículo de 1979

  Estudio comparativo entre las Bases legales del 18 de Julio frente a la Constitución de 1978

 Blas Piñar, en Badajoz 

(…) Prometí ayer en Cáceres un estudio comparativo, aunque sea breve, entre lo que nos ha dado la Constitución del 18 de Julio y lo que nos ofrece la del próximo día 6 de diciembre, entre lo que tenemos y lo que se nos invita a aceptar.

 Como sabéis, el ordenamiento constitucional recibido (“franquista”)-régimen de constitución abierta y jamás cerrada- tenía en su base unos principios que expresaban y proclamaban la filosofía política y social del Régimen. Lo que la filosofía marxista es una constitución de signos soviético; lo que la filosofía liberal es a una constitución de signo capitalista, eso eran los Principios a las llamadas Leyes Fundamentales. Ni la filosofía marxista es revisable para un régimen comunista, aunque varíen sus leyes; ni la filosofía liberal puede cambiarse en un régimen capitalista, aunque varían las suyas. Por eso, las Leyes Fundamentales de nuestro ordenamiento jurídico podían modificarse o sustituirse por otras; lo que no podían modificarse eran los Principios inalterables.

 Este planteamiento del tema es trascendente para darse cuenta de que lo que ahora (1978) contemplamos con nitidez no cabe ser calificado de reforma, sino de ruptura y de golpe de Estado.

 Entremos ahora en un estudio comparativo. A doble columna el cotejo en síntesis puede reflejarse así: 


CONSTITUCIÓN DEL 18 DE JULIO

 

CONSTITUCIÓN DE 1978

RELIGIÓN

El Principio II, “permanente e inalterable”, consustancial con el ser de España, hablaba del acatamiento a la Ley de Dios que informará la legislación del Estado.

“La profesión y práctica de la religión católica, que es la del Estado español gozará de la protección oficial. El Estado asumirá la protección de la libertad religiosa…” (Fuero Españoles, art. 6)


 

“La soberanía reside en el pueblo” (art. 1) y “La justicia emana del pueblo” (art. 117), lo que está diametralmente contra lo que la Ley de Dios dice acerca del origen de la soberanía y de la justicia.

“Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos mantendrán relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones” (art. 16)

FAMILIA

“El Estado reconoce y ampara a la FAMILIA como institución natural y fundamental de la sociedad, con derechos y deberes inalienables, anteriores a toda ley humana y positiva” (F. E., 22 y F. T., XII)

“El matrimonio será uno e indisoluble”

“La familia es estructura básica de la comunidad, cauce de participación política”


 

“Los poderes públicos aseguran la protección social económica y jurídica de la familia” (art. 39).

Pero después de despenalizar el amancebamiento y el adulterio, el art. 32 dice que “la ley regulará las causas de disolución del matrimonio”, es decir, introduce el divorcio.

 

VIDA

“La comunidad nacional se funda en el hombre como portador de valores eternos (P. M., V) y en el respeto a su dignidad e integridad de la persona humana” (F. E., I)


 

“Todos tienen derecho a la vida” (art. 15).

Pero no se dice cuando comienza la vida. Se ha legalizado la anticoncepción y hay partidos que desean el aborto libre.

EDUCACIÓN

“Se reconoce el derecho y deber a una educación general y profesional en la familia o centros privados o públicos de libre elección” (P. M., IX, F. E., 5)

 

“Se reconoce la libertad de enseñanza y el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban formación religiosa y moral de acuerdo con sus convicciones (art.27), pero el art. 20 consagra la libertad de cátedra, que lo contradice.

El mismo art. 27 habla de programación general de la enseñanza, de homologación y ayudas en exclusiva a centros docentes que reúnan los requisitos por la ley establecidos.


ESTADO SOCIAL

“El trabajo es derecho, deber, jerarquía y honor”

“La riqueza, al servicio del pueblo. No puede permanecer inactiva, ser destruida, ni aplicada a fines ilícitos” (F. E., 30)

“El Estado ampara una retribución justa y suficiente” (F. E., 27)

“Se establece la Seguridad Social” (F. E., 28)

“Se fomenta el acceso a las formas de propiedad (F. E., 31) y la elevación del nivel de vida (F. E. III)

“Los sindicatos son cauce de representación” (F. T., 13)


 

Dice el art. 35 que “todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo… y a remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de sus familias”, pero los sindicatos y asociaciones empresariales… sólo contribuirán a la “defensa y promoción de los intereses económicos y sociales”.

Se reconoce el derecho a la huelga (art. 28, 2) y los conflictos colectivos (art. 37), sin que se adviertan los motivos para prescindir de la jurisdicción laboral.

ESTADO DE DERECHO

“La Justicia es independiente” (P. M., IX), L.O.E., art. 29

 

 

El art. 122 crea un Consejo General del Poder Judicial a merced de las Cámaras legislativas y de los partidos políticos.

Hay control parlamentario de los medios de comunicación de los poderes públicos (art. 20.3)


EMPRESA

Se concibe como comunidad de aportaciones. Se da a todos derecho a participar en los beneficios. La justicia y lealtad deben presidir la vida de la empresa.

Subordinación de los valores económicos a los de orden humano y social (P. M., XI, F. E., 26; F.T., VIII)

Se establece el reparto de beneficios.

El Estado no será empresario. Se estimula la iniciativa privada (P. M., XI)


 

La libertad de empresa, reconocida por el art. 38, se subordina a la exigencia de la planificación.

 

UNIDAD DE ESPAÑA

“La unidad entre los hombres y las tierras de España es intangible. La integridad de la Patria y su independencia son exigencias supremas de la comunidad nacional” (P. M., IV).

 

El art. 2º, después de proclamar la indisoluble unidad de la nación española, contradictoriamente, garantiza la autonomía de las “nacionalidades” y regiones que la integran.

 

  

Revista FUERZA NUEVAnº 629, 27-Ene-1979


martes, 17 de marzo de 2026

Elogio de la neutralidad de Franco

 

 ELOGIO DE LA NEUTRALIDAD DE FRANCO

 ES cosa cierta que Cataluña, bajo el dominio de la Esquerra y el marxismo, hubiera sido una colonia soviética, arsenal y cuartel de la subversión Europea. Cuanto podamos decir lo describió en un magnífico artículo, con todas sus variantes, el gran escritor Tomás Borrás:

 1939. Si Francisco Franco hubiera perdido la guerra... Las Brigadas Internacionales aplastaron al ejército y a los voluntarios de la independencia. El Gobierno comunista establece los soviets. La repercusión en el mundo es decisiva. Cae Portugal en la subversión inmediatamente. Stalin, a toda velocidad, desarrolla sus planes de irradiación política. Sabe, como lo asegura Lenin, que si España es el Estado comunista número dos, Rusia ha cogido a Europa entre sus mandíbulas y posee el centro geográfico, la encrucijada de los caminos, la llave de la intimidación. En el Norte de África hace fermentar Rusia, desde las nuevas Repúblicas Socialistas Soviéticas Ibéricas, el nacionalismo. Febrilmente son fortificadas y dotadas de formidables medios ofensivos las Baleares, las Canarias, las costas del estrecho de Gibraltar, Ifni, Río de Oro, Fernando Poo, Guinea.

 … 1939. Si, tras ello, hubiera estallado la Segunda Guerra Mundial. Alemania, Polonia e Inglaterra luchan a vida o muerte. Rusia, amiga de Alemania, estrecha más, con el conocido Tratado, sus vínculos con el Reich. Estratégicamente, la situación es difícil para el Reino Unido. Está envuelto por la ofensiva germana y Rusia, en España, en combinación con Italia, corta el paso al Mediterráneo. Francia ayuda a Inglaterra, Alemania la invade y el comunismo se adueña de las ciudades mediterráneas. África se levanta. El odio de los coloniales es armado por Rusia. Frente a la costa americana amanece un poder con complicidades interiores en Norte e Iberoamérica. Los Estados Unidos no se deciden a intervenir en la contienda más que con ayudas prudentes. Roosevelt ha dicho que la “frontera de Norteamérica está en la costa africana”. Europa, derrotadas Alemania e Italia, traicionadas por la URSS, es totalmente comunista. Con la paz comienzan las disputas entre esos dos sistemas. Norte e Hispanoamérica se ven conmovidas en sus cimientos por la pugna de las dos ideas triunfantes. O Rusia o Alemania-Italia decidirán de su porvenir en la Tercera Guerra Mundial.

 1939. Francisco Franco ha ganado la guerra. España es liberada del comunismo. Portugal puede desarrollar su espléndida vida histórica. Inglaterra, Francia, Italia se ven flanqueadas por un país de alta moral, pacífico y con fuerte sentimiento del honor. Norteamérica ve alejarse el enemigo soviético diez mil kilómetros. Se interpone entre su poder y la revolución asiática un estado leal. Franco ha salvado al Occidente, ha limpiado las rutas anglosajonas, ha asegurado África.

 

1939. Estalla la Segunda Guerra Mundial. Inglaterra no ha de atender más que a su frente Norte-Este. Sus caminos no peligran por el Atlántico-Este ni por los mares que bañan a España. Canarias, Ifni y los territorios españoles del trópico celan su neutralidad, que tanto favorece a Albión. Francia puede abandonar a retaguardia su imperio africano, segura que no la traicionará España. Por lo mismo, se despreocupa de su frontera Sur. Con España no hay cuidado: es amiga, es honrada.

De pronto la guerra llega a los Pirineos: Alemania se asoma con sus divisiones. Anhela Gibraltar; ha de meterse en el África del Norte para ayudar a Rommel, para impedir que Norteamérica se establezca allí; para dominar Orán, Argelia, Marruecos, Túnez, para salir a la orilla atlántica y aparecer frente a América, lo que la inmovilizará. Por su parte, Norteamérica necesita, como Inglaterra y sus aliados, que España no luche al lado de Hitler. De hacerlo, la guerra cambiaría de signo. Se perderían para ellos África, el Mediterráneo y la seguridad del Atlántico.

Roosevelt escribe una carta a Franco: “Mi querido general: España nada tiene que temer de los aliados”. La carta quiere decir lo que Franco pudo contestarle: “Mi querido presidente: Son los aliados los que nada tienen que temer de España”. Jugándose la invasión y la destrucción, Franco se opone a que Hitler entre en territorio nacional para apoderarse de Gibraltar y de la magnífica presa africana, garantía de su victoria. Por segunda vez, España y Franco han salvado a los pueblos occidentales.

 1948. Se ha escindido el mundo en dos grupos: el comunista y el occidental. España sigue siendo la clave. Franco sigue de árbitro. De ser la península, en esos momentos, soviética, la causa de Europa y de América estaría perdida. Tal desastre fue evitado por Franco en 1939. Italia y Francia, en esta crisis, se tambalean, el virus comunista las corroe. Nada es seguro en su política y todo posible; todo lo peor. Queda erguida la Nación incorruptible con su hermana Portugal. Los cálculos de los Estados Mayores se centran en la actitud de España, en su singular signo geopolítico, en su posición señera. Desde 1936, España y su Caudillo deciden, en realidad, de los destinos del mundo.

 Jaime TARRAGÓ


Revista FUERZA NUEVA, nº182,4-Jul-1970

 

domingo, 15 de marzo de 2026

La Antiespaña hundió la dictadura de Primo de Rivera

 Artículo de 1968

 LA MASONERIA Y EL MARXISMO, COMO EN 1930

 Volvemos a recordar las palabras del Caudillo pronunciadas el 6 de enero de 1960: «Es necesario estar vigilantes y constantes en la guardia.» La Antiespaña sigue actualmente la misma táctica que empleó para desacreditar y hundir a la Dictadura del General don Miguel Primo de Rivera. En aquella Dictadura, en la que «reinó la paz, el orden y el progreso», como recordó Franco el 22 de noviembre pasado (1967). Pero un régimen político, aunque fomente el bienestar nacional, es combatido por las sectas y por el comunismo, principalmente desde dos frentes: el de los llamados «intelectuales» y estudiantes, y el de la lucha marxista en el campo obrero.

 Recordemos a un autor insigne al que no se le ha hecho quizá la justicia debida: El Rvdo. don Juan Tusquets. que en su libro «Orígenes de la Revolución Española», podemos decir es como un precedente de la literatura de lucha de ¿QUE PASA? Este sacerdote catalán, junto con otros—los Rvdos. Miguel Rosell, Mariano Vilaseca, Ramón Cunill, José Bachs. Guillermo Aléu, Lorenzo Castells—. el cronista les recuerda de haber hablado mucho con ellos en los días de la Cruzada, en San Sebastián, en Pamplona, en Burgos, en Salamanca, en Sevilla. Pero el Rvdo. Juan Tusquets destacó por una gran conferencia que dio en Burgos emoción patriótica que se traducía, si no recuerdo mal, en su uniforme con camisa azul y sus insignias de sacerdote. En dicho libro—«Orígenes de la Revolución Española» el reverendo Tusquets demuestra cómo la táctica sectaria través de la Universidad y del Marxismo.

 «Primo de Rivera—escribe el Rvdo. Juan Tusquets—no ingresó jamás en la Masonería. Trató a los hijos de la viuda con aquella mezcla singular de jactancia y de honradez que le caracterizaban. Pero el Dictador lo fue nominalmente. Bajo su garbosa capa jerezana, salvaron el prestigio y prepararon la revolución los elementos sectarios. Algunos subordinados del Marqués de Estella extremaron la tolerancia con los masones. Por ejemplo, el General Barrera, que permitió la celebración en Barcelona del Congreso Masónico, prohibido por el Dictador en Madrid, y que tan obsequioso se mostró con la campaña rotaria. Numerosos cargos de compromiso fueron ocupados por masones... usando y abusando de tanta benevolencia y con la ayuda del oro judío, la masonería creció lozanamente.»

 El mismo Dr. Tusquets señala cómo «el socialismo español se declaró gubernamental durante la Dictadura» y cómo a Fernando de los Ríos y a Besteiro se les concedían y conservaban cátedras en la Universidad Central. Largo Caballero fue Consejero de Estado y otros altos cargos, como Pérez Infante y Trifón Gómez. Por esto, el Consejo Supremo de la Masonería pudo declarar: «Los francmasones han conquistado las posiciones que hacen posible la revolución.»

 Actualmente (1968), al considerar la agitación universitaria, con gravísimos insultos al Jefe del Estado y absurdo malestar estudiantil, todo hace creer que intelectuales o profesores al estilo de José Luis López Aranguren y Enrique Tierno Galván, no serán los únicos que intoxican nuestra juventud universitaria. ¿Puede esto continuar? ¿Se puede dialogar con el llamado «Sindicato Democrático»? El bien nacional exige la máxima energía para vigilar y yugular propagandas e instigadores al precio que sea. Lo que no se puede permitir es que, ni en apariencia, se repita lo que le sucedió a la Dictadura de don Miguel Primo de Rivera. La ley es la ley. Lo que se llama el «vacío político» de la Universidad hay que cargarlo a los que les sobraban una filosofía inspirada en la mejor tradición católica española y un estilo universitario que empalmara—sin tópico—con Menéndez y Pelayo, Mella, Maeztu y José Antonio Primo de Rivera.

 Lo mismo que decimos de la agitación universitaria, lo señalamos y acusamos de las llamadas «Comisiones Obreras» instrumento del Partido Comunista, ilegales, y a las que no se les puede permitir ninguna actuación, aunque se reúnan en sacristías o en los mismos recintos de los templos. Vale más prevenir y atajar que curar, con peligro de llegar tarde. Por eso dijo el Caudillo que «las enfermedades en las naciones duran siglos, y las convalecencias, decenios. 

 España, que, con altibajos, ha permanecido tres siglos entre la vida y la muerte, empieza ahora a abandonar el lecho y dar cortos paseos por el jardín de la clínica. Los que quisieran enviarla ya al gimnasio a dar volteretas, o no saben lo que se dicen, o lo saben demasiado bien.» Y éstos que lo saben demasiado bien son los que mueven los hilos y los peones de la agitación universitaria y de las «Comisiones Obreras». Repasar el libro «Orígenes de la Revolución Española» del Rvdo. Juan Tusquets, en cuya línea ¿QUE PASA? siente gran admiración al ilustre sacerdote y escritor, puede dar mucha luz para entender el entresijo de los acontecimientos de ahora que hemos comentado.

 A. RECASENS SALVAT


 Revista ¿QUÉ PASA? núm. 210, 6-Ene-1968