Artículo de 1970
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Revista FUERZA NUEVA, nº 188, 15-Ago-1970 |
LA INFAME TRANSICION POLÍTICA (Y RELIGIOSA) ESPAÑOLA DENUNCIADA DESDE EL TRADICIONALISMO
Artículo de 1970
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Revista FUERZA NUEVA, nº 188, 15-Ago-1970 |
Artículo de 1970
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Nosotros, los cristianos,
enterramos a los muertos, pero no los enterramos para que se pudran; nosotros
enterramos a nuestros muertos porque sabemos que son templos del Espíritu
Santo, porque tenemos la garantía de que la resurrección de Cristo englobará,
tragará y devorará la muerte, y los levantará, siendo cuerpos corruptibles, a
las alturas gloriosas de la incorruptibilidad. Por eso, nosotros veneramos las
reliquias de nuestros santos. Aquí, en Santiago, tenemos las cenizas del Apóstol
y las veneramos porque sabemos que un día van a resucitar en cuerpo glorioso e
incorruptible por la fuerza de la gracia de Cristo. Revista FUERZA NUEVA, nº185, 25-Jul-1970 |
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desde el
trono o la silla del trotón vas haciendo
confín y corazón tu mirada, tu
fe, tu fuerza extraña. Castilla es
hija tuya, Tú, el cristal, y ella, el
vaso de Dios y de la gloria; tú, surco, y
ella, espiga; ella, la noria, mas tu seno,
el fecundo manantial. Tú creas
unidad. En tu esperanza se derriten
mojones y recelos, la tierra
sube, bajan más los cielos y el arado se
entiende con la lanza, Castilla es
tu virtud alta y sencilla, que sabe de
fogón, salterio y rueca; por la gracia
de Dios y de tu mueca toda Castilla
es tú y tú eres Castilla. Santa Isabel
de América y de España, ¿no es España
el desborde de tu seno, tu idea hecha
virtud, el fruto pleno de tu muerte
que vida desentraña? Desde el alto
castillo de La Mota la sueñas y
la ves; y la Nación eres tú o es
tu inmenso corazón tierra y mar,
quilla y sol, viento y gaviota. Una mujer
poniéndole cintura, ojos, cabeza,
pies, a la imprecisa corporeidad
de Iberia: una sonrisa transformada
en frontera y singladura. Unos ojos
azules que en la mar no terminan,
comienzan; unos brazos que buscan a
la sangre otros regazos donde hacerse
ilusión, troje y altar. Santa Isabel
de América y de España, las islas de
Colón ya son en ti precisión de
justillo, frenesí de amor
materno con dolor de hazaña. Tu aliento
con las blancas carabelas, tu Cruz con
la alta cruz de los baupreses, tus manos en
la luz de los paveses, tu sonrisa en
la risa de las velas. En cada paso
del descubridor, tu mirada de
madre y fundadora; tú, con el
misionero; tú, una aurora y un diluvio
de amor para el amor. El indio,
para ti, perla en tu dedo, fibra en tu
corazón, beso en tu boca ; y tú, para
los indios, ansia loca de hogar, de
inmenso hogar con fe y sin miedo. Santa Isabel
de América y de España, dándole al
huso o dándole al salterio haces del
Nuevo Mundo un sacro Imperio que en la luz
de tu espíritu se baña. Estás aquí y
allí. Te multiplicas grano en la
espiga, lumbre en el cristal: y lo que
ordenas con vigor marcial con ternura
de madre santificas. La Cruz
disloca sus abiertos brazos para amparar
lo que la espada doma; tú, con la
espada y la Cruz, palma y paloma con mensaje
de rosas y de abrazos. Un imperio de
amor, cultura y fe; tú lo
consigues tan sencillamente, que,
sencilla, tú besas a él la frente, y él,
sencillo, te besa el regio pie. Santa Isabel
de América y de España, la historia
continúa en tus dedales, sigues
cosiendo historia, y hay cendales de
inspiración inédita en tu entraña. El hilo de la
historia está en tus manos con temblores
de pez recién prendido; la historia
es tu mirada y tu latido proa y reja
en los mares y en los llanos. De espaldas a
tu mística silueta, la historia
se derrumba en el misterio; y en la luz
de tu faz, doble hemisferio dos
golondrinas para tu veleta. Qué presencia
la tuya : la del fuego sobre la mies
madura; la presencia que en el
tiempo cabalga, y es conciencia, silencio
ahora y grito y llama luego. Santa Isabel
de América y de España, no has muerto
: la ternura de Castilla cuenta tus
pasos, besa tu mantilla y en tus
entrañas se hace más entraña. No has muerto
(nunca mueren las ideas). Tu palabra
granada y maternal, si en los
trigos es místico trigal, en los mares
es místicas mareas. No has
muerto. Y aún hilvanas unidad con la luz
verdigarza de tus ojos; mares azules
y volcanes rojos se besan em
tu nombre y tu verdad. Obra inmortal
la tuya : gema extraña con fulgor de
Evangelio y de poema. No olvides
ante Dios tu inmensa gema, Santa Isabel
de América y de España. Revista ¿QUÉ PASA? núm. 209, 30-Dic-1967 |
El Congreso Eucarístico de la Hispanidad (1934)
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1. ° El
Congreso se celebró: a) en un país hispánico, la REPUBLICA ARGENTINA; b) En
una de las capitales más florecientes del mundo hispánico, BUENOS AIRES c) durante una semana plenamente hispánica,
del 7 al 14 de octubre de 1934. 2. °
Asistieron: a) grandes masas de gentes hispánicas; b) muchos prelados, en
quienes estaban representados TODOS LOS PAISES HISPÁNICOS; c) numerosos representantes
de lo más selecto del catolicismo mundial. 3 ° Allí se
dieron cita, entre otros: a) el legado pontificio, cardenal EUGENIO PACELLI,
futuro Pontífice PIO XII que llegaría a ser designado, por varios conductos,
el PAPA DE LA HISPANIDAD (6); b) el cardenal primado de España, doctor ISIDRO
GOMÁ Y TOMAS, llamado «Príncipe de la HISPANIDAD» (7) y «Teólogo de la
HISPANIDAD» (8), cuya oración pronunciada el día Doce de Octubre de 1934,
precisamente en el grandioso Teatro Colón, es la APOLOGIA más hermosa que ha
podido hacerse de la HISPANIDAD (9), llamada «Encíclica de la HISPANIDAD» por
la prensa argentina (10), aunque más bien «parece como el evangelio de la
misma HISPANIDAD» (11); c) monseñor ZACARIAS DE VIZCARRA, el GIGANTE
RE-CREADOR de la HISPANIDAD, según hemos dicho, que «es como el Quijote de la
HISPANIDAD» (12), «es el orfebre por excelencia de la HISPANIDAD» (13). —digámoslo así—de
un órgano, falta de un sentido dé percepción. No había, pues, la menor culpa»
(15). 3.° Presenció el Congreso Eucarístico y después departió con el ilustre
congresista doctor LEOPOLDO EIJO Y GARAY, obispo de Madrid-Alcalá, de regreso
a España. 4. ° Se hizo sacerdote bajo las directrices de dicho prelado. 5.°
Con motivo del homenaje a Pío XII, pronunció el día 12 de mayo de 1942, en la
Real Academia de Jurisprudencia y Legislación, las siguientes palabras, con
que cerró su discurso: (1) «Un demonio muy singular». ¿QUE PASA?, número
194. 16-IX-67. (2) Revista dirigida por el Conde de Santibáñez del
Rio. El número 1 se publicó el 15-XII-31. El artículo de presentación, sin
firma, era de Maeztu y mereció el Premio «Mariano de Cavia». (3) DEFENSA DE LA HISPANIDAD, por Ramiro de Maeztu,
5.ª edición. Madrid. 1946. (4) Escrito en Madrid, 1962, e impreso en Posadas
(Misiones, Argentina), (5) Véase el fervor y estilo de Jacinto S. Cossy
Isasi: en ¿QUE PASA?, número 194) «Pío XII, Papa de la Hispanidad». Parte cuarta de
Juan Terradas Soler. C. P. C. R, UNA EPOPEYA MISIONERA. LA CONQUISTA Y
COLONIZACIÓN DE AMÉRICA VISTAS DESDE ROMA. Madrid, 1962. Páginas 141-336,
ocupan más de la mitad del libro. (7) Luis de Galinsoga, en «A B C» de Sevilla,
27-VII-37. y en «Faro de Vigo» (8) Francisco Gutiérrez Lasanta, Pbro.: TRES
CARDENALES HISPANICOS Y UN OBISPO HISPANIZANTE. Zaragoza, 12 de octubre de
1960, páginas 26 y 35. (9) Id id., id. Págs. 35-48: Breve e interesante
estudio de la «Apología de la Hispanidad». Págs. 201-230: Texto íntegro de
dicha «Apología», con la extraordinaria novedad de estar subdividida en cien
párrafos, cada uno con la su correspondiente título. También figura como
Apéndice en DEFENSA DE LA HISPANIDAD y en una EPOPEYA MISIONERA, aquí
precedida de breve reseña biográfica. (10) UNA EPOPEYA... Pág. 145. (11) TRES CARDENALES... Pág. 35. (12) Id., pág. 173. (13) Id., pág. 186. (14) M. de Iriarte, S. I.: EL PROFESOR GARCIA
MORENTE, SACERDOTE, ESCRITOS INTIMOS Y COMENTARIO BIOGRAFICO. 3.» edición.
Madrid, 1956. (16) EL PONTIFICADO Y LA HISPANIDAD, en «Idea de la
Hispanidad». 3ª edición. Madrid. 1947. Págs. 143-44. También en «Colección
Austral», numero 1.302. Madrid. 1961 Página 128. (17) «Ensayos filosofales hispánicos» ¿QUE PASA?,
núm. 205, 2-XII-67 Revista ¿QUÉ PASA? núm. 207, 16-Dic-1967 |
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«FILOSOFIA
DE LA HISPANIDAD» esas
esencias; HISPANIDAD era término que estaba exigiendo la contemplación
filosófica, como la sola capaz, de darle sentido adecuado a la multiplicidad
de sus posibles dimensiones. «EL DESTINO
DE ESPAÑA EN LA HISTORIA UNIVERSAL» (1) «¿Qué Pasa?», número
203. 18-11-67. (2) Dr. P. Torró:
«Filosofía de la Hispanidad». 1936. Biblioteca «Paz y Bien», dirigida por los
Padres Franciscanos de Valencia. Tipografía Católica Casals. Barcelona. (3) Id., id. pág. 11. (4) Id., pág. 12. (5) Id., id. (6) Id., págs. 12-13 (7) «Revista de la
Universidad de Oviedo». «El problema de la Hispanidad, por Juan Francisco
Yela Utrilla. Oviedo. 1941. (8) Id., id. págs. 6-7 (9) Enrique G. Díaz de Robles: «El ideal hispánico a través de la Historia», Imprenta El Ideal Gallego. La Coruña, 1937. (10) Id., id., pág. 25. (11) Id., pág. 73. (12) Id., id., pág. 28. (13) Zacarías García
Villada. S. J., de la Real Academia Española: «El destino de España en la
Historia universal», segunda edición aumentada. Cultura Española. Madrid,
1940. (14) Id., id., pág. 50. (15) Id.., pág. 264. (16) Id., págs. 59-60. (17) «Historia
Eclesiástica de España», tomo I. Madrid. 1929. (18) Véase «Historia de
España», dirigida por Ramón Menéndez Pidal, tomo II. Madrid, 1935. Págs.
447-48. Revista ¿QUÉ PASA?
núm. 205, 2-Dic-1967
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Para
demostrar esa afirmación no hay más que conocer su obra. Lo que la Reina hizo
durante los treinta años de su reinado demuestra palmariamente que poseyó en
grado sumo las grandes virtudes del gran político. La virtud
fundamental del gran político es la prudencia. No le deben faltar la
justicia, la fortaleza y la templanza, pero en la reina Isabel sobresalió la
prudencia. Ha sido Felipe II quien ha pasado a la historia con el sobrenombre
de “el Rey prudente”, pero también la reina Isabel hubiera merecido llevarlo.
José Antonio
dijo que “a los pueblos no los han movido nunca más que los poetas”. La Reina
Católica movió al pueblo español. ¿Con qué clase de poesía? Otra gran
virtud política es, por ejemplo, la previsión. En ella sobresalió la reina
Isabel. El gran genio que fue Napoleón no tuvo esa virtud y por eso, a su
muerte, se derrumbó el gran imperio que soñó para su país. El imperio fundado
por Isabel no murió con ella, sino que, gracias a su previsión y a pesar de las
circunstancias adversas, se mantuvo durante una centuria. Y fue santa.
No ha sido canonizada por la Iglesia, ni puede que lo sea próximamente porque
no soplan por ahí los actuales vientos de la historia ni los de la Iglesia. Revista FUERZA NUEVA, nº 147, 1-Nov-1969 |
Artículo de 1967
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Por RAFAEL GIL SERRANO.-Director Central de la Hermandad de Campeadores Hispánicos UNA PREGUNTA MUY SENCILLA 2. ° Definíamos la HISPANIDAD
como TODO LO QUE GIRA ALREDEDOR DE LA IDEA DE HISPANIA EN FUNCIÓN DE SU DESTINO
PROVIDENCIAL. 3. ° Arrancábamos del hecho de la existencia de HISPANIA, cuyo
AUTOR supremo es Dios, quien le ha señalado una FINALIDAD trascendente en la
HUMANIDAD, a la cual llamamos DESTINO. 4.° Por último, formulábamos el TRIPODE sobre el cual podía apoyarse
nuestra FILOSOFIA: a) HISPANIA existe, b) DIOS es el AUTOR de HISPANIA. c)
HISPANIA tiene un DESTINO (7). de la palabra» (11) y «La lucha contra la palabra Hispanidad» (12). Todavía quedaron algunos puntos necesitados de aclaración antes de llegar a una solución definitiva y que pronto dilucidaremos si Dios quiere. LA HISPANOSOFIA (2) En la poesía extremeña «El Cristu Bendito». (3) Manuel García
Morente. «Ser y vida del caballero cristiano». Conferencias pronunciadas en la
Escuela Naval Militar de San Fernando el año 1941. Ediciones Juventud de Acción
Católica. Madrid. 1945. Páginas 8-9. (4) Doctor P. Torró.
«Filosofía de la Hispanidad». Biblioteca «Paz y Bien», dirigida por los padres
franciscanos de Valencia. Imprenta Católica Casals. Barcelona. (5) P. Juan Bautista.
Gomis. «Doctor y mártir». Biografía del P. Torró, franciscano. Prólogo de
García Sanchiz. Madrid, 1942. Página 128. (6) Id., id. Página
180. (7) «El trípode
filosofal hispánico». ¿QUE PASA?, núm. 144; l-X-66. (8) «Del Hispanismo al
Iberismo, y no Hispanidad, sino Iberidad». ¿QUE PASA?, núm. 41; 8-X-64. (9) «Hispanidad e
Iberidad. Carta abierta a Roberto G. Bayod». ¿Qué PASA?, núm. 47; 19-XI-64. (10) ¿QUE PASA?, núm.
147; 22-X-66. (11) Id., núm. 152;
26-XI-66.
(12) Id., núms. 161,
28-1-67, y 162, 4-II-67. Revista ¿QUÉ PASA? núm. 203, 18-Nov-1967 |